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Sé más eficiente con el método Scrum

Tendencias

La metodología Scrum pasó de ser una táctica de rugby a uno de los métodos de trabajo más utilizados para lograr metas a corto plazo.

Hay empresas que aún no han logrado acabar con el papeleo, la burocracia y la jerarquización. En muchos casos, estos son los factores que más pueden afectar la efectividad y el cumplimiento de los proyectos.  

Tal lo observaron Hirotaka Takeuchi e Ikujiro Nonaka, teoristas organizacionales de Japón. Ambos analizaron empresas tecnológicas que, estando en el mismo entorno que otras empresas, realizaban proyectos en menos tiempo, de buena calidad y a un menor costo.

A partir de sus observaciones en 1986 publicaron el artículo “The New Product Development Game”, que dio a conocer una nueva forma de gestionar proyectos utilizando la agilidad, la flexibilidad y la incertidumbre como elementos básicos.

Sin embargo, no fue hasta 1993 que tras comparar esta forma de trabajo en equipo con la colaboración de los jugadores de Rugby que nació el método Scrum.

“La raíz de Scrum está basada en una idea simple: cuando empieces un proyecto, ¿por qué no revisarlo regularmente, ver que todo vaya en la dirección correcta y verificar si es realmente lo que la gente quiere? Cuestionar, además, si hay maneras de mejorar lo que haces o hay otras formas de hacerlo más rápido y qué te mantiene alejado de eso.”

Jeff Sutherland, co creador de Scrum

Los creadores del método, Jeff Sutherland y Ken Swchaber, desarrollaron una metodología ideal para empresas cuyos entornos se caracterizaban por tener:  

  • incertidumbre,
  • auto organización o equipos que no necesitan roles para organizarse por sí mismos,
  • control moderado en las jerarquías para no impedir la creatividad y
  • transmisión de conocimiento, todos aprenden de todos.

Scrum, al ser una metodología de desarrollo ágil tiene como base la idea de creación de ciclos breves para el desarrollo, que comúnmente se llaman iteraciones y que en Scrum se llaman “sprints”. (Trigas Gallego, Manuel)

Cada sprint está dividido en cinco fases que están constantemente en revisión para garantizar que el equipo va en el camino correcto.

  1. Concepto: se definen las características del producto.
  2. Especulación: en esta fase se hacen se establecen los costos, agendas y otros límites que marcarán el desarrollo del proyecto.
  3. Exploración: se comienza a desarrollar el producto aplicando los límites determinados en la especulación.
  4. Revisión: se revisa lo que se ha logrado y se compara con el objetivo deseado
  5. Cierre: el cierre no significa la conclusión del proyecto si no del sprint, que se seguirá repitiendo hasta llegar al producto deseado.

Además, uno de los elementos más importantes para sacar adelante un proyecto de acuerdo con Scrum, son los roles.

Por un lado están quienes crean el proyecto. Es aquí donde los roles deben de definirse y cada uno debe de contar con una tarea específica que aportar al producto. Por otro lado están los clientes, piezas importantes para obtener retroalimentación y dar por concluido el proyecto.

En Scrum los tiempos y las tareas son de gran importancia. De Hecho, ya existen diferentes plataformas que han basado su funcionamiento en el método Scrum y muchas de las cuales son utilizadas por grandes empresas internacionales como NASA, Uber y Microsoft, entre otras.

Unas buena organización y gestión de proyectos pueden llegar a ser los factores claves que definan el éxito de una empresa. Cuando se trata de proyectos complejos que requieran de equipos multidisciplinarios la metodología Scrum es la predilecta para muchas empresas.

Afortunadamente no se requiere de un software sofisticado si no de un personal proactivo, una plataforma que sirva como herramienta para gestionar el proyecto y un objetivo bien definido. Finalmente, para implementar la metodología de la forma correcta, lo escencial es entenderla

Tal lo dijo Barry McCaffrey, quien fue oficial y General en Estados Unidos, conocer Scrum es mandatorio para cualquier líder, ya sea que estén liderando tropas en el campo de batalla o en una oficina.

El éxito requiere de una velocidad tremenda, una enorme productividad y un inquebrantable compromiso de lograr resultados.